Me siento a observar el mundo

desde una rama de la ceiba.

Miro los días pasar y me inspiro en ellos.

Adivinando que surco tomar

para perpetrar la más grande utopía

que me queda por lograr.

No lleva mucho consigo,

a su lado está la musa que le mira a los ojos

y seca la gota de sudor.

Un bolsillo rebozado de esperanzas

y un mañana tejido de amor.

Estrofas tomadas del poemario

Poemas de un Güije travieso enredado entre las hojas de un tabaco



domingo, 3 de mayo de 2009

El Palacio de Sanssouci



Estuve algunos días ausente ya que me fui de paseo a Berlín. Fue algo maravilloso, hubieron muchas cosas que quedaran en mi mente para siempre, pero lo que más me encanto fue el paseo en el Palacio de Sanssouci en Potsdam.

Me contaron que este palacio fue el refugio favorito de Federico II el Grande de Prusia. Dicen que Federico II falleció sin dejar herederos, ya que su matrimonio fue sólo por conveniencia y fue preparado por su padre. Se casó con Isabel Cristina, hija de Fernando Alberto II de Brunswick en 1733 lo que le valió volver a ser príncipe heredero. Cuanta historia, cuantos amores impuestos, cuantas pasiones.

Es un parque para soñar, lo más bello que he visto en mis días.

Para describírtelo te diría que al caminarlo de lado a lado me invitaba a vivir cada detalle. Un maravilloso grito al amor, a la sexualidad, a la pasión, pero en el fondo sientes una soledad placentera. Fue como un regreso al pasado, ese pasado que me fascina lleno de lujurias divinas.

Después de recorrer aquel parque me tumbe en la hierva, relajando todo mi cuerpo, aquella hierva fría, deliciosa, con aquel olor tan peculiar que le da aquel hermoso lugar. Estar allí me dio mucho deseo de amar en la rama de aquellos arboles que llevan años adornando aquellos hermosos contornos.


Me hubiera gustado besar a la orilla de aquella fuente, es que ella invita a tanto y más que amar. Rodeada de aquella estatuas tan reales en mi vista. Aquellos cuerpos varoniles de tiempos de antaño, pero que te invitan a beber con ellas aquel vino del pecado. Y quien dijo que el amor es pecado, que tonto aquel que lo cree. Tal ves te parezca loco o disparatado lo que cuento pero así lo sentí.

Aquel parque me hizo volar, pero volar lejos, sentir que estaba viva mientras mi cuerpo tumbado en aquella hierba fría, que refrescaba mi ser. Tan hermosa ocasión que me hacia pensar que vivía en aquel tiempo. Mientras mi vista se perdía a lo lejos en ese momento sentí que estaba viva.


Poema dedicado al parque del  Palacio de Sanssouci


Acostada sobre la hierba sumida en mis sueños hice el amor. 
De una forma placentera, 
mientras me das a beber el sorbo del pecado delicioso de tu piel
 

Le ame en este parque en cada esquina 
en las noches y los días, 
sera locura esto que siento en este día.

En mis sueños te hice el amor 
sobre esta hierva te bese de punta a pie 
mientras reíamos a escondidas. 
Sera locura o es solo pura fantasía. 
Pero soñé contigo, en este parque, en esta hierba bella y fría


Melba Mercedes Almeida - Azucala


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Con todo el cariño del mundo enciendo la llama de la esperanza..!

Una vela llena de amor y luz, donde renace la esperanza para llenar de fuerzas a todas aquellas personas que aun están luchando contra el cáncer.…! Voy a pedir también Para mi buena amiga Kirenia.* Por Elena …! La dueña del blog "Los secretos del baúl" * Por la escritora cubana Elena Tamargo.* Con la llama del amor venceremos batallas que creímos invencibles, caminaremos unidos hacia el nuevo horizonte. Y mi fuerza le dará a tu andar paciencia para creer en ti una vez más. subir imagenes También enciendo esta vela para los que quedaron en el camino y ya no están conmigo como mi padre Eugenio Almeida Bosque y mi tío Luis Guevara ...!

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