Me siento a observar el mundo

desde una rama de la ceiba.

Miro los días pasar y me inspiro en ellos.

Adivinando que surco tomar

para perpetrar la más grande utopía

que me queda por lograr.

No lleva mucho consigo,

a su lado está la musa que le mira a los ojos

y seca la gota de sudor.

Un bolsillo rebozado de esperanzas

y un mañana tejido de amor.

Estrofas tomadas del poemario

Poemas de un Güije travieso enredado entre las hojas de un tabaco



miércoles, 22 de abril de 2009

Amalia


Amalia aquella vieja cariñosa que sabia el significado de la palabra amistad. Una de esas noruegas que llevare siempre en mi mente.

Hoy me toco trabajar en el asilo de ancianos, allí hay varios viejitos a los que quiero mucho. Es que me dan tanto cariño esos abuelos. El solo echo de verles y de ver que ellos pueden regalarme la más bellas de la sonrisa cuando llego a su habitación para cambiarles la ropa de cama o tal vez solamente para hablar con ellos y preguntarles "Que tal como estas?".

Yo trabajo en aquel asilo tan bello y ordenado pero solo. 

Es como si ya esos viejitos formaran parte de mi familia. Aquellas carita arrugadas, donde se pueden ver los años vividos por la vida.

Hoy al llegar allí me entere que Amalia una de mis queridas viejitas había partido a otro mundo. Amalia marcho ayer y me dio pena no haber estado allí para darle mi ultimo adiós. Así es la vida no hay nada que podamos hacer para esquivar ese momento.

La puerta de su habitación estaba abierta, allí sobre la meseta de aquella cocina estaban aquellas pequeñas cajitas llenas de esas diminutas agujitas que usaba Amalia para medirse su azúcar. Su viejo sillón de madera ya gastado por los años, pero por alguna razón su preferido.

Es que ahora hasta la recuerdo, cuando llegaba para cambiarle la ropa de cama. La encontraba en su sillón mirando por la ventana hacia afuera mientras se balanceaba. Esperando la visita de alguien que la recordara.

De repente una de las enfermeras me pregunta. Que si seria posible para mi limpiar la habitación de Amalia. Un trabajito extra que tendría, unas horitas extras que no vendrían mal me dijo. Claro que si, le respondí mientras mi vista recorría aquella habitación tan sola sin su alegría. Que no haría por Amalia, no solo por dinero le limpiaría, esa viejita era para mí una buena amiga.

Su familia había venido a llevarse toda sus pertenencias, pero no les había quedado tiempo para limpiar toda la mierda. Sus hijos siempre estaban demasiado ocupado. No recuerdo haberlos visto por aquí nunca.

Pobre amiga mía, esperando día a día a una familia que nunca tuvo tiempo para visitas. Recuerdo que a veces me decía.

  • Yo llame a mi hija para que viniera, me dijo que hoy no podía pero si tenia tiempo lo haría otro día.

Ayer murió Amalia sola, con la dicha de tener a una enfermera en su cabecera, la enfermera le informo a la familia la partida de Amalia.

Allí si tuvieron tiempo, vinieron y recogieron todo. Mudaron todo en un día, dejando aquel sillón de madera que ya esta tan gastado por el pasar de los años. Para que les serbia, coño recogieron todo en un, dos por tres pero nadie venia a verla cuando estaba en vida. Para colmo de males tampoco pueden limpiarle su porquería.

Claro que le limpiare la habitación a mi querida amiga, le dije a la enfermera. Que no haría por ella, por esa vieja linda que me daba tanta alegría todos los miércoles cuando yo me aparecía para cambiar sus sabanas y hablar de la vida, es que la quise como si fuera de mi familia.

Ojala que cuando yo envejezca en estas tierras ajenas, que no son mías porque no es mi patria. Ojala que cuando llegue ese día no sea olvidada en una habitación del hermoso y cuidado asilo de ancianos. Donde no falta nada, donde todo esta cuidado. 

Ojala que no quede allí sola sin que nadie venga de vez en cuando a preguntarme como estas mi vieja, como has pasado el día.

Melba Mercedes Almeida - Azucala

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Con todo el cariño del mundo enciendo la llama de la esperanza..!

Una vela llena de amor y luz, donde renace la esperanza para llenar de fuerzas a todas aquellas personas que aun están luchando contra el cáncer.…! Voy a pedir también Para mi buena amiga Kirenia.* Por Elena …! La dueña del blog "Los secretos del baúl" * Por la escritora cubana Elena Tamargo.* Con la llama del amor venceremos batallas que creímos invencibles, caminaremos unidos hacia el nuevo horizonte. Y mi fuerza le dará a tu andar paciencia para creer en ti una vez más. subir imagenes También enciendo esta vela para los que quedaron en el camino y ya no están conmigo como mi padre Eugenio Almeida Bosque y mi tío Luis Guevara ...!

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