Me siento a observar el mundo

desde una rama de la ceiba.

Miro los días pasar y me inspiro en ellos.

Adivinando que surco tomar

para perpetrar la más grande utopía

que me queda por lograr.

No lleva mucho consigo,

a su lado está la musa que le mira a los ojos

y seca la gota de sudor.

Un bolsillo rebozado de esperanzas

y un mañana tejido de amor.

Estrofas tomadas del poemario

Poemas de un Güije travieso enredado entre las hojas de un tabaco



lunes, 12 de septiembre de 2011

Regálame una sonrisa

Foto tomada del Internet


Regálame una sonrisa


Hoy he despertado con el tilín de la lluvia que acaricia el cristal de mi ventana, su brisa fresca con olor a otoño me llega a todo galope. Se introduce por algún poro de estas paredes, algún orificio que no puedo percibir a plena vista en esta habitación.
Esta casa de madera fabricada desde hace años, con encantos y misterios. Ella deja que la brisa otoñal se cuele en mi espacio, eso me hace feliz, me llena de buena vibra. El otoño me da su sonrisa, él también está lleno de encantos. La natura me ama y yo me dejo amar por ella.

El despertador suena desesperadamente a mi lado, estremeciendo mi tímpano.  Aquel sonido consecuente como si temiera de que no me allá dado cuenta que es hora de levantarse para ir al trabajo. Y yo sigo tumbada en aquella cama, con los ojos clavados en aquel cristal de mi ventana. Esta completamente mojado por aquella lluvia que le besa intensamente.

Me gustaría estar en estos momentos parada bajo esa lluvia, sentir que recorre mi cuerpo, que mima mi ser refrescando todo mi interior. Quisiera que cada gota llegara a cada rincón de mí ser, para que al final la gota prohibida bese mis pechos. Si no fuera porque tengo que ir al trabajo correría descalza al jardín y  le regalaría un baile a la lluvia de otoño.


Romper la rutina es saludable, a veces se necesita algo fuera de lo común para sentirse vivo. Hoy te juro que me gustaría quedar allí, sin importarme el tiempo, ni los segundos, ni los minutos, solo quedar allí bajo esta lluvia, hasta que aparezca mi duende encantado y me cubra este cuerpo sediento de tanto.

El despertador suena y suena desesperadamente, como si yo no le hubiera escuchado. Yo continúo sumida en mis reflexiones, pero le escucho, le siento como irrumpe mis pensamientos de una manera o de otra, él no se da por vencido. Al final me decido a detener tanta bulla, estirando mi brazo hacia él, con mi dedo índice le silencio.
Ahora puedo escuchar el susurro de la lluvia, el ir y venir de la brisa, el cantar de las hojas que caen en el otoño. El día hoy me sonríe y eso me hace feliz, hay muchas maneras de sonreír.

Te has puesto a pensar en lo importante que es una sonrisa, una sonrisa al azar. Sin la necesidad de conocer a la persona a la que se la regalamos.
La natura nos sonríe diariamente, solo que no todos somos capaces de percatarnos, porque vamos muy sumido en nuestro mundo, en nuestros problemas cotidianos. Una sonrisa puede alegrar un despertar, cambiar un día, llenar de esperanzas al que se creyó desafortunado por un momento.

Yo me pongo en pie, dejando a mis espaldas mi cama desarreglada, pero hoy me va bien que nada este en su lugar. Acomodando mis pantuflas me dirijo al balcón para ver la lluvia más de cerca. La natura me sonríe esta mañana y eso me hace feliz.

Hoy cuando llegues al trabajo, a la escuela, a la cola de algún lugar o tan solo al banco del parque situado a la sombra del viejo framboyán sonríe.
Derrama en tu rostro la sonrisa, desbórdala por unos segundos y veras como hace su cauce.  A pesar del tiempo que has estado esperando, a pesar de que el corazón este acongojado sonríele a la vida y veras como ella te sonreirá de regreso. 

Hoy el otoño me ha regalado una sonrisa mientras me anunciaba su llegada. Yo ya lista para salir al trabajo pinto mi alma de mil colores. Respirando profundamente este aroma otoñal que me rodea.

Me decido a colgar en el perchero de la abuela, las frustraciones, los problemas sin soluciones inmediatas, las malas experiencias, los prejuicios, que no hay nadie a quien juzgar y todos merecemos una sonrisa al azar.
Me lanzo al mundo que se despierta a mi paso, sé que mi día será maravilloso porque yo me invento mis días con mis vivencias, con mis sueños. Y me alimento de la sonrisas que otros como yo me regala al azar.

Melba Mercedes Almeida – Azucala
copyright © Todos los derechos reservados
Publicar un comentario
Se ha producido un error en este gadget.

Con todo el cariño del mundo enciendo la llama de la esperanza..!

Una vela llena de amor y luz, donde renace la esperanza para llenar de fuerzas a todas aquellas personas que aun están luchando contra el cáncer.…! Voy a pedir también Para mi buena amiga Kirenia.* Por Elena …! La dueña del blog "Los secretos del baúl" * Por la escritora cubana Elena Tamargo.* Con la llama del amor venceremos batallas que creímos invencibles, caminaremos unidos hacia el nuevo horizonte. Y mi fuerza le dará a tu andar paciencia para creer en ti una vez más. subir imagenes También enciendo esta vela para los que quedaron en el camino y ya no están conmigo como mi padre Eugenio Almeida Bosque y mi tío Luis Guevara ...!

Melba Mercedes Almeida - Azucala copyright © Todos los derechos reservados.