Me siento a observar el mundo

desde una rama de la ceiba.

Miro los días pasar y me inspiro en ellos.

Adivinando que surco tomar

para perpetrar la más grande utopía

que me queda por lograr.

No lleva mucho consigo,

a su lado está la musa que le mira a los ojos

y seca la gota de sudor.

Un bolsillo rebozado de esperanzas

y un mañana tejido de amor.

Estrofas tomadas del poemario

Poemas de un Güije travieso enredado entre las hojas de un tabaco



jueves, 30 de agosto de 2012

viernes, 2 de marzo de 2012


El Gancho

Un gancho, presilla o como se le quiera llamar. 

Recuerdo que en mi Cuba bella encontrarse un gancho en el camino era un acontecimiento.
No era cosa normal, pues ellos siempre andaban perdidos y cuando te encontrabas uno lo mirabas y decías.

- "Un gancho que maravilla"

También me recuerdo que mi abuela me decía que cada vez me encontrara un gancho seria una señal que me encontraría un novio.

- "Un novio que maravilla"

Cuando niña me tomaba las cosas bien verbales. Entonces después de tanto escuchar sobre el gancho el novio. Pues nada, deje mi mente bolar. 

Una vez me encontré un gancho negro y pensé " Tendré un novio negrito, será un chapotico" 
Llegue a casa contando la historia y del novio que se me avecinaba.

A mi madre casi le da un ataque "NOVIOS" no no no estudios.

Ella toda atormentada por mis cosas, mientras yo buscaba entre todos los negritos de mi clase cual era el que me daba la primera señal de amor.

Entonces fui novia de 
- Yuri.
- Fernandito.
- De Ossain pero ese no era tan negrito a decir verdad. El vino con el gancho amarillo, ya que era bien Chino.

Pero bueno para seguir la historia, entonces me encontré un gancho que no era de ningún color y corro a donde la abuela tinta en lagrimas y le pregunto abuela ya no tendré más novios mira el gancho que me encontré. Ella me dijo que este seria blanquito. 
Allí cai en la misma cadena encontré a 
- Ernesto. 
- Andrés. 
- Raddy 

Ufffff ya casi e perdido la lista. Cosas de la infancia...!

Con el tiempo fui creciendo, pero siempre creí en la historia del gancho, ya de grande con hija y todo me encontré un gancho plateado. 
Joder mi abuela ya estaba en los 98 y ella vivía con nosotros en aquel entonces. Le pregunte muy preocupada a la abuela

- Abuela ahora me encontré un gancho plateado. Que va a pasar, sera un ET
Me dijo ella con la sonrisa de siempre. 
- Ese no es CUBANO .

Jajjajajajaaaaaaaaaaaa así paso la historia y me encontré con lo que yo creí el amor de mi vida nuevamente. Así sigue la vida, porque cada gancho que he tenido ha significado algo bello para mi.

Pero bueno al grano que es donde vamos ..!

Ya yo aquí en Noruega casada y recasada con más años que el morro me encuentro un gancho, ni blanco, ni negro, ni plateado, no dorado pero un gancho. Corro lo tomo me lo engancho en el pelo y feliz pienso.

-          Éramos poco y pario catana.

Al llegar a casa le cuento a Jan, (mi esposo)  sobre la larga historia del gancho y él me dice.

-          Estas loca aquí esta prohibido recoger los ganchos de la calle porque coges piojo.

Quite el gancho en dos por tres y lo mire mientras en mis adentros pensé.

-          En Cuba eras el presagio de un noviazgo y en Europa adelantada el augurio de una piojera. 

Que triste se me rompió la ilusión de la abuela. 



Melba Mercedes Alemida - Azucala Latinviking Cubana

copyright © Todos los derechos reservados
 


lunes, 7 de noviembre de 2011

Recordando Cuba en pequeños retazos

Recordando Cuba en pequeños retazos 

Ya hasta podría decir que estamos llegando a los días de invierno. Y que el otoño como que quiere escurrirse lentamente, si ni tan siquiera me ha dicho la última palabra en aquella gota fría que mojo mi cuerpo ayer. Y eso hace que mi ser extrañe por unos minutos un pequeño rayo de sol que extraviado rompa esta frialdad de estos montes ya grises que me rodean.

Miro como la natura se hace mudar de aires ante mi vista, ella me invita a escribir un poema. Y lo hago mientras una lagrima se teje entre en la tinta y el papel.
Me llega el peculiar olor a invierno, ese aroma inconfundible entonces es cuando diera todo por tener e mi lado un penacho de palma que me abrace a su pecho. Y me diga en mi lengua una historia que yo pueda entender.

Recordando Cuba en pequeños retazos.


Cuando miras tu pequeño caimán desde lo alto te entra un cosquilleo inexplicable, un montón de emociones. Un nudo en la garganta y un deseo de sentir ese olor tan peculiar de tu tierra.
Y los ojos se humedecen de repente dejando grabado el reflejo de aquella bella imagen de tu caimán desde lo alto.
Te viene a la mente millones de recuerdos, la niñez, la pubertad, la madurez y quisieras que ese momento no acabara nunca.
Hasta comienzo a sentir en mis labios ese sabor a Cuba.
Ahora lejos de ella así le veo cuando le pienso. 

En camino a la Habana de Santa Clara ..!


Allí está ella en medio de las ocho vías con su cigarro en la boca, que muerde de lado a lado, mientras su pierna derecha hace un movimiento muy natural para mí. Es una forma de expresión corporal que nos identifica, aquella pierna que se balancea sin desapegarse del suelo, haciendo que la cadera se balance a la vista.
A su lado tiene el cargamento de maní, bueno creo que es maní o si no. Valla a saber usted que es...! Una caja de cartón cerrada sobre ella un jabuco con queso blanco que lleva para vender.

Aquella mulata con destino a mi Habana, allí está parada en esas ocho vías pidiendo a toda vos que alguien le pare, que le den un aventón. Aquella piel cocida por el sol, pero hermosa a la vez.

En su corazón seguro que lleva la incógnita "De a ver si nadie la coge esta vez".
Ya tiene unas cuantas multas y le prometieron que si la veían nuevamente se iba a buscar tremendo belebele. Es que ella no le gusta el aquello de estar pagando licencia, ya que ese es otro rollo.
Pero ella se arriesga nuevamente, yo la conocí cuando veníamos de Santa Clara con destino a la Habana.
Ella en plena carretera con tanto traste,  era tan peculiar su vestimenta que detuvimos el auto. Y montamos el saco de maní, aquella caja y la java llena de queso blanco.

En el camino le compramos queso, uno para la vieja y otro para mí. Mira que estuvo rico debimos haber comprado muchos más.

Mi madre nos advirtió que no paráramos en la ocho vías a recoger a nadie, que si puede ser peligroso, que si aquello y lo otro. Nada un montón de historias que para qué. Es que la vida no se puede vivir con tanto miedo, así que recogimos a la señora y yo sé que aquí en mi Cuba esas cosas no pasan. Gracias a que paramos probamos el mejor queso que ni había probado por largo tiempo.
A mi vieja le fascino y yo me traje un pedazo para Noruega. Mi esposo que si me lo iban a quitar en la aduana que si una multa.
Y nada que no pasó nada, con tanto miedo coño no se puede vivir..

Ellas nos contó de como preparaba el maní, de su lucha diaria, sobre la licencia que tal vez saque en un futuro. Mientras nos contaba sentada en la parte trasera del auto picaba una lasca de queso para que probáramos aquella delicia.….!
Con deseos de hacer PIPI..!

Mi esposo y yo habíamos salido temprano de casa teníamos que ir a la feria de la Rampa. Cada año lo hago, cada verano disfruto la feria, su bulla, su gente. 
Vienen muchos artesanos de muchas partes del país y venden las cosas a buen precio, también están todas las pequeñas cositas que quieres comprar para hacer de tu hogar un rincón CUBANO en el más allá. Si es que aquí tengo mi rincón cubano, con un bar con mi colección de bebidas cubanas y aún faltan más. 

Anduvimos casi todo el medio dia de momento nos entró aquel deseo inaguantable de ir al baño.  Como era el hotel Habana Libre lo más cercano que teníamos allí nos dirigimos. Lo del baño fue una gran odisea. Todos estaban cerrados entonces nos dirigimos al buro de información allí nos dijeron la siguiente noticia.
  •  “ El baño es solo para huésped”
  • Como ……???????
Nada que no hay baño o te lo haces arriba o te inventas un historia para aguantar hasta el próximo que no sabes en donde estará.
Mi esposo exploto de ira y allí vino una muchacha de lo más atenta que trabajaba en el hotel y nos prestó su llave personal para poder utilizar el servicio.
La cosa no para allí ..!
No que va, ya dentro del baño, bien la auxiliar de limpieza a preguntarme que yo hacia allí.
Le conteste de forma algo ironica, voy a escribir la más tierna melodía para un día como hoy.
Ella insultada replico que el baño era solo para huésped y se fue refunfuñando en su propio disgusto.

Al final pudimos mi esposo y yo usar el servicio, pero que cosa más loca. El baño solo para huésped.


Aquí se come ★RICO ★★..!


Mira que antes e pasado por allí pero nunca se me había ocurrido entrar. Un día acá en el más allá vino un gran amigo el pintor cubano Joel Toledo y su esposa. Ellos me recomendaron este restaurante del otro lado del malecón, donde el plato diario es una sorpresa. Porque lo que pediste hoy no es lo que tal vez comas mañana.

La calidad de la comida genial sin dejar de pasar por alto lo económico que es.
Yo soy amante del pescado y aquel arroz moro, engatusado con aquellas cebollas. Si pasar por arte aquella ensalada de aguacates.
Y no es que la comida esta echa antes de que tu llegues, no que va todo es realizado delante de tus ojos.
Yo de cocina no se mucho para no decir nada, gracias a dios en mi casa el que cocina es Jan mi esposo porque si no sería un horror la cosa.



Cuba..!

Con sus encantos, con sus palmeras, con su ir y venir.
Con su vino a veces amargo, con la esperanza en una mirada.
El primer beso, 
mis primeros pasos, 
parte de mi vida.
Hasta el más bello de mis recuerdos.

Mis vacaciones fueron un encanto, en familia, con mi gente. 



Melba Mercedes Almeida – Azucala

copyright © Todos los derechos reservados 

Con todo el cariño del mundo enciendo la llama de la esperanza..!

Una vela llena de amor y luz, donde renace la esperanza para llenar de fuerzas a todas aquellas personas que aun están luchando contra el cáncer.…! Voy a pedir también Para mi buena amiga Kirenia.* Por Elena …! La dueña del blog "Los secretos del baúl" * Por la escritora cubana Elena Tamargo.* Con la llama del amor venceremos batallas que creímos invencibles, caminaremos unidos hacia el nuevo horizonte. Y mi fuerza le dará a tu andar paciencia para creer en ti una vez más. subir imagenes También enciendo esta vela para los que quedaron en el camino y ya no están conmigo como mi padre Eugenio Almeida Bosque y mi tío Luis Guevara ...!

Melba Mercedes Almeida - Azucala copyright © Todos los derechos reservados.