Me siento a observar el mundo

desde una rama de la ceiba.

Miro los días pasar y me inspiro en ellos.

Adivinando que surco tomar

para perpetrar la más grande utopía

que me queda por lograr.

No lleva mucho consigo,

a su lado está la musa que le mira a los ojos

y seca la gota de sudor.

Un bolsillo rebozado de esperanzas

y un mañana tejido de amor.

Estrofas tomadas del poemario

Poemas de un Güije travieso enredado entre las hojas de un tabaco



lunes, 26 de septiembre de 2011

La última vez..!



Ella le esperaba cada tarde, cuando el sol comenzaba a esconderse detrás de aquella palma que se encuentra en la loma del ciego.

Allá esta la palma más alta de estos campos, mirándole desde acá parece cercana, pero no lo es, solo que la que la vista engaña a veces. Muchas veces solemos engañarnos ó hacernos una idea equivocada y creemos en cosas que no son, ni nunca serán si no  nos hacemos lo suficiente fuertes para decidir. Hay veces que la esperanza nos da fuerzas para esperar lo imposible.  

Allí esta ella como cada tarde, dispuesta a encender otro cigarrillo más, mientras camina de un lado al otro para calmar aquello que le entra en sus entrañas cuando que hay algo que  va mal. Es que el ser humano tiene la dicha de poder presentir de antemano lo que se avecina.

Solo que no siempre escuchamos nuestro ser. Aquel cuerpo lleno de gracia a pesar de los años, aquella mezcla de tanto, aquel corazón de oro.

Allí esta ella esperándole como cada tarde. Sabía lo que podía estar pasando en ese momento, aquella idea la llenaba de miedo, pero prefería confiar una vez más. Como ha hecho todos estos años en vano, pero el amor le ha dado la fuerza que se necita en estos casos. Había confiado en él una vida entera, colmando su ser de una paciencia interminable. Y ahora se preguntaba si valió la pena perder toda su juventud y no solo eso. Ya no era solo ella, hay alguien más en quien pensar.

Ramón se había olvidado del tiempo, trato de ser fuerte pero callo nuevamente. Allí estaba el, abrazado al último sorbo sin sentido. Ya él había perdido casi todo, le quedaba el amor de su negra que le esperaba y el de su hijo que había crecido mirándolo llegar a tumbos cada noche.

No era mal padre no, nunca lo fue ó tal vez si quien sabe. Quien soy yo para juzgar al pobre Ramón.
Le veo tumbado sobre aquella mesa, sin fuerzas.
Ramón no es mala persona, es un vecino servicial, multifacético es en las cosas del hogar, a todo le sabe algo. 


Allí está el pobre Ramón, cuantos ha bebido, que importa ya si ha roto nuevamente la promesa. A su lado están los llamados buenos amigos riéndose. Hasta habían hecho una apuesta. Ellos no tienen nada que perder, pero Ramón tiene su negra que le espera con el alma llena de amor y con la esperanza de que dios escuche su plegaria. Un hijo que le adora y que va creciendo sin que pueda ver a su padre como ejemplo.

Esto pasa en muchas familias y hay veces que no queremos hablar del problema, porque pensamos que tal vez no es tal problema. Y terminamos hundiéndonos en un caos sentimental terrible.
Tal vez porque nos da vergüenza, porque pensamos que será la última vez y perdemos tiempo sin buscar ayuda.

Hay muchos niños que cresen en medio de estos problemas y que aprenderán ellos cuando llegue su turno para ser adultos. Es nuestra obligación ayudarles, darles nuestro amor. Recuerda que darle la espalda porque no es tu problema no ayudara.

Allí esta ella ha esperado mucho  y sabe cómo Ramón llegara a casa esta noche, su hijo en la mesa hace la tarea y ella se pregunta qué hacer.
Ramón tumbado en aquella mesa, ya solo, aquellos que se dicen sus amigos han marchado, allí está el sin rumbo nuevamente. Una promesa rota y no sabe qué hacer, porque tal vez al llegar a casa ya ellos no estén y como vivirá sin ellos esta vez. Quiere ahogar sus penas, quiere encontrar el rumbo, quiere buscar las fuerzas.


Melba Mercedes Almeida – Azucala
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lunes, 12 de septiembre de 2011

Regálame una sonrisa

Foto tomada del Internet


Regálame una sonrisa


Hoy he despertado con el tilín de la lluvia que acaricia el cristal de mi ventana, su brisa fresca con olor a otoño me llega a todo galope. Se introduce por algún poro de estas paredes, algún orificio que no puedo percibir a plena vista en esta habitación.
Esta casa de madera fabricada desde hace años, con encantos y misterios. Ella deja que la brisa otoñal se cuele en mi espacio, eso me hace feliz, me llena de buena vibra. El otoño me da su sonrisa, él también está lleno de encantos. La natura me ama y yo me dejo amar por ella.

El despertador suena desesperadamente a mi lado, estremeciendo mi tímpano.  Aquel sonido consecuente como si temiera de que no me allá dado cuenta que es hora de levantarse para ir al trabajo. Y yo sigo tumbada en aquella cama, con los ojos clavados en aquel cristal de mi ventana. Esta completamente mojado por aquella lluvia que le besa intensamente.

Me gustaría estar en estos momentos parada bajo esa lluvia, sentir que recorre mi cuerpo, que mima mi ser refrescando todo mi interior. Quisiera que cada gota llegara a cada rincón de mí ser, para que al final la gota prohibida bese mis pechos. Si no fuera porque tengo que ir al trabajo correría descalza al jardín y  le regalaría un baile a la lluvia de otoño.


Romper la rutina es saludable, a veces se necesita algo fuera de lo común para sentirse vivo. Hoy te juro que me gustaría quedar allí, sin importarme el tiempo, ni los segundos, ni los minutos, solo quedar allí bajo esta lluvia, hasta que aparezca mi duende encantado y me cubra este cuerpo sediento de tanto.

El despertador suena y suena desesperadamente, como si yo no le hubiera escuchado. Yo continúo sumida en mis reflexiones, pero le escucho, le siento como irrumpe mis pensamientos de una manera o de otra, él no se da por vencido. Al final me decido a detener tanta bulla, estirando mi brazo hacia él, con mi dedo índice le silencio.
Ahora puedo escuchar el susurro de la lluvia, el ir y venir de la brisa, el cantar de las hojas que caen en el otoño. El día hoy me sonríe y eso me hace feliz, hay muchas maneras de sonreír.

Te has puesto a pensar en lo importante que es una sonrisa, una sonrisa al azar. Sin la necesidad de conocer a la persona a la que se la regalamos.
La natura nos sonríe diariamente, solo que no todos somos capaces de percatarnos, porque vamos muy sumido en nuestro mundo, en nuestros problemas cotidianos. Una sonrisa puede alegrar un despertar, cambiar un día, llenar de esperanzas al que se creyó desafortunado por un momento.

Yo me pongo en pie, dejando a mis espaldas mi cama desarreglada, pero hoy me va bien que nada este en su lugar. Acomodando mis pantuflas me dirijo al balcón para ver la lluvia más de cerca. La natura me sonríe esta mañana y eso me hace feliz.

Hoy cuando llegues al trabajo, a la escuela, a la cola de algún lugar o tan solo al banco del parque situado a la sombra del viejo framboyán sonríe.
Derrama en tu rostro la sonrisa, desbórdala por unos segundos y veras como hace su cauce.  A pesar del tiempo que has estado esperando, a pesar de que el corazón este acongojado sonríele a la vida y veras como ella te sonreirá de regreso. 

Hoy el otoño me ha regalado una sonrisa mientras me anunciaba su llegada. Yo ya lista para salir al trabajo pinto mi alma de mil colores. Respirando profundamente este aroma otoñal que me rodea.

Me decido a colgar en el perchero de la abuela, las frustraciones, los problemas sin soluciones inmediatas, las malas experiencias, los prejuicios, que no hay nadie a quien juzgar y todos merecemos una sonrisa al azar.
Me lanzo al mundo que se despierta a mi paso, sé que mi día será maravilloso porque yo me invento mis días con mis vivencias, con mis sueños. Y me alimento de la sonrisas que otros como yo me regala al azar.

Melba Mercedes Almeida – Azucala
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jueves, 1 de septiembre de 2011

Mi mejor amigo es incondicional ...!

Hay cosas que llegan a nuestras vidas para darnos mucha alegría, para empujarnos a seguir, para enseñarnos una vez más que hay mil razones para el próximo suspiro.

Mini es una de estas cosas y no sé cómo describírtela, aunque el día este de cabeza ella me hace sonreír, cada mañana me regala su lengüetazo a pesar que el sol no este, a pesar de mi mal humor a causas de mis nostalgias. Allí esta ella halando el cinturón de mi bata de cama y con un ladrido encariñado me dice que cambie mi cara que ya es tiempo para una sonrisa.

Con sus cinco meses de nacida es toda una pelota, 
traviesa, la reina de la fiesta.

Ella no me quiere perfecta
solo me quiere tal como soy,
con mis risos fueras de lugar,
con mi sonrisa arrebatadora y bulliciosa.

Ella me saca a caminar y nos vamos recorriendo las calles de este pueblo en el más allá. Estas calles desoladas. Suelo contarle como me fue en el día, mi próximo sueño, el motivo de la última lágrima. Ya no me siento tan sola, Mini está conmigo y yo la estoy con ella.



Ella no me quiere perfecta
solo me quiere tal como soy,
con mis risos fueras de lugar,
con mi sonrisa arrebatadora y bulliciosa.
Ella me regala miles de lengüetazo
y yo le regalo mi amor incondicional.

Los buenos amigos te hacen llevar la vida, te ayudan a llevar el día, a llenar de mil colores cada despertar. Llenan de estrellas el entorno a pesar que nuestra amiga luna se a marchado a algún lugar ..!



Melba Mercedes Almeida – Azucala
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Con todo el cariño del mundo enciendo la llama de la esperanza..!

Una vela llena de amor y luz, donde renace la esperanza para llenar de fuerzas a todas aquellas personas que aun están luchando contra el cáncer.…! Voy a pedir también Para mi buena amiga Kirenia.* Por Elena …! La dueña del blog "Los secretos del baúl" * Por la escritora cubana Elena Tamargo.* Con la llama del amor venceremos batallas que creímos invencibles, caminaremos unidos hacia el nuevo horizonte. Y mi fuerza le dará a tu andar paciencia para creer en ti una vez más. subir imagenes También enciendo esta vela para los que quedaron en el camino y ya no están conmigo como mi padre Eugenio Almeida Bosque y mi tío Luis Guevara ...!

Melba Mercedes Almeida - Azucala copyright © Todos los derechos reservados.